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La somatización: teoría psicológica



Para la psicología en general los factores etiológicos de la somatización son similares a los de la ansiedad y la depresión. La privación, prohibición, negación, escasez en la infancia, o la enfermedad familiar juegan su papel en el desencadenante del estrés. En mujeres con dolor pélvico crónico suelen tener una historia de abusos en la infancia. Un estudio entre pacientes de 36 y 42 años mostró que los síntomas físicos pueden predecir la aparición de problemas mentales  posteriormente, y que problemas mentales predice la aparición de síntomas físicos.
Para la psicología el diagnóstico de un trastorno por somatización implica que los factores psicológicos son un gran contribuyente a la aparición, gravedad y duración de los síntomas. Los trastornos por somatización no son el resultado de simulación consciente o de trastornos ficticios, forman parte de los trastornos neuróticos, secundarios a situaciones estresantes.
Según la psicología es posible comprender mejor a los pacientes que somatizan o sufren síntomas inexplicables si se ven como personas cuyos mecanismos de adaptación son más complejos. Existe suficiente evidencia científica que demuestra que tanto la fisiología, la personalidad, las experiencias vitales, las creencias sobre la salud y la interacción con los profesionales sanitarios son todos factores importantes en el desarrollo de esta sintomatología, y cualquier nueva interpretación debe tener en cuenta todos estos aspectos.
Reconoce que los mecanismos por los que se producen los síntomas no se conocen con exactitud, y que existen varias teorías que nos pueden ayudar a comprender y sobre todo, a mostrar empatía y manejar mejor este tipo de pacientes. En general, el paciente que somatiza manifiesta su estrés o sus situaciones vitales difíciles a través de síntomas físicos mediante:
1.     Defensa contra el distres psicológico: Una de las teorías más antiguas sobre la causa de la somatización es que ésta es una forma de evitar el distres psicológico. Más que experimentar ansiedad o depresión, algunos individuos desarrollan síntomas físicos. De acuerdo con este modelo, la somatización es una forma de evitar el dolor psicológico y así evitar el estigma de un diagnóstico psiquiátrico. Mientras que los pacientes obtengan la atención de los médicos y  familiares por su aparente enfermedad física ello les animará a continuar con su comportamiento manipulador.
Muchos de los pacientes descritos por Sigmund Freud hoy día se diagnosticarían de trastorno de somatización. Sus pacientes eran por lo general mujeres jóvenes que se quejaban de numerosos síntomas físicos. La discusión de los recuerdos angustiosos de éstos paciente con Freud generalmente aliviaba sus síntomas físicos. Estos casos forman la base del tratamiento psicoanalítico de Freud. Aunque esta teoría ofrece una posible explicación  para el trastorno de somatización, la investigación indica que las personas con múltiples síntomas físicos son en realidad más propensos a padecer síntomas psicológicos que aquellos con pocos problemas físicos. Estos hallazgos apoyan la conexión entre los trastornos psicológicos y los físicos, como se ha demostrado neurofisiológicamente, y son incompatibles con la idea de que los síntomas físicos ofrecen una defensa contra la manifestación de síntomas psicológicos.
2.     Mayor sensibilidad a las sensaciones físicas: Una teoría alternativa sugiere que el trastorno de somatización se debe a una mayor sensibilidad a las sensaciones internas. Según ésta teoría las personas con trastorno de somatización pueden ser más consciente de dolores y molestias que la mayoría de las personas  simplemente ignoran. Existe una teoría similar para explicar el trastorno de pánico. Los estudios han demostrado que las personas con trastorno de pánico son particularmente sensibles a las sensaciones internas, como la frecuencia respiratoria y cardíaca, lo que puede llevarles a reaccionar con miedo intenso. Los trastornos por somatización pueden estar asociados a una magnificación de las sensaciones corporales normales durante la interpretación de cualquier síntoma físico como indicio de una enfermedad médica inminente. La sensibilización autonómica puede estar incrementada en algunos pacientes con somatización, dando lugar a efectos tales como taquicardia o hipermotilidad gástrica secundarios a la liberación endógena de noradrenalina. Esta mayor actividad del sistema autonómico podría inducir, también,  a un aumento de la tensión muscular, provocando dolores como la cefalea. Es característico de pacientes con fibromialgia y con síndrome de fatiga crónica.
3.     Pensamientos catastróficos sobre las sensaciones físicas: De acuerdo con esta teoría el trastorno de somatización es resultado de temores exagerados sobre las sensaciones físicas. Estos individuos son propensos a pensar que los síntomas físicos vagos son indicadores de enfermedad grave. Por ejemplo que un dolor de cabeza sea debido a un tumor cerebral o que la falta de aire sea debida a un ataque asmático. Y cuando los médicos no encuentran explicación para los síntomas que padece creen que pueden tener una enfermedad rara y buscan con insistencia especialistas que les puedan proporcionar un diagnóstico. La ansiedad que padecen hace que presten mayor atención a sus síntomas lo que hace que éstos se incrementen. Muchas personas con trastorno de somatización reducen o eliminan muchas de sus actividades por temor a que el esfuerzo empeore sus síntomas. Con menos actividades que le distraigan de sus síntomas, pasan más tiempo preocupándose por los problemas físicos, lo que da lugar a una mayor angustia y discapacidad.
4.     La necesidad de identificar un "paciente" dentro de un grupo familiar patológico o desestructurado: la familia se organiza en torno al "enfermo", para olvidar otros conflictos o problemas.
5.     Necesidad de estar enfermo: manifestar un sufrimiento que no puede expresar de otra manera, en ocasiones para conseguir una ganancia.
6.     La disociación: capacidad de la mente de experimentar sensaciones completas y detalladas en ausencia de estimulación sensorial; las sensaciones así percibidas son "reales".
7.     Un concepto a tener en cuenta, según la psicología, es el de la “atribución”: proceso cognitivo por el cual las sensaciones somáticas se interpretan según el contexto. Estas atribuciones pueden ser normalizadoras (Ej. “estoy cansado porque trabajo mucho”), somáticas ("estoy cansado porque me ha afectado algún virus") y psicológicas ("estoy cansado porque estoy bajo de ánimo"). Los estudios en hiperfrecuentadores sugieren que las atribuciones normalizadoras suceden con menos frecuencia que en los sujetos control. El estilo de atribución suele permanecer a lo largo del tiempo.
8.     También tiene en cuenta otros factores etiológicos como influencias genéticas y ambientales, antecedentes familiares de somatización, abusos sexuales, poca habilidad para expresar las emociones (alexitimia)... El abuso de drogas como el alcohol puede inducir los síntomas somáticos, la ansiedad, la depresión...
En 1936 Cannon y Selye publicaron sendos artículos que demostraban que lo psicológico influye definitivamente en lo somático. Selye trabajando con ratas logró inocularles tal cantidad de terror que terminaron por desarrollar ulceras gástricas con sangrados digestivos. Llamaron a éstos fenómenos orgánicos, productos de alteraciones psicológicas, “síndrome de stress” como una reacción de”lucha-huida”.
9.     Otra teoría es que la el sistema inmunológico hace de puente entre los psíquico y lo orgánico. Los impactos emocionales tienen traducción orgánica a través del sistema inmune y  el hormonal.
10.  Hamer teorizó que cada somatización está relacionada con la zona del cerebro encargada de procesar cada uno de los impactos que comprometen la buena funcionalidad del cuerpo. Así el tronco cerebral estaría relacionado con aquellos acontecimientos que comprometen la vida, la respiración, el apetito, tragar, capturar y los miedos viscerales que tienen que ver con la supervivencia individual. El mesencéfalo con aquellos aspectos relacionados con la desvalorización, los conflictos sexuales, los conflictos familiares y el nido, conflictos de apego. Por ultimo los conflictos territoriales, de desamparo moral, de demarcación o de repugnancia se hallarían en la corteza cerebral aunque algunos de estos conflictos tendrían aspectos que participarían de distintas partes del cerebro. Según Hamer somatizamos en la piel los conflictos de pérdida, en los pulmones los conflictos de intenso temor a la muerte, en el riñón la nostalgia, en el hígado el miedo a la pobreza o la agresión suprimida, en los genitales los conflictos sexuales y las ofensas al pudor (la cistitis de repetición de las mujeres), en el corazón los conflictos territoriales, en la mama los conflictos de nido (con los hijos o la pareja), en la próstata u ovarios los conflictos sexuales o las ofensas provocadas por un descendiente, en los huesos la desvalorización y la falta de soporte parental, etc. La lateralidad la explica a través de la  fórmula: hemisferio izquierdo (hemicuerpo derecho) masculino y al contrario. De este modo Hamer  llegar a predecir qué clase de conflicto ha tenido una persona que presenta una patología determinada y también que patología podrá tener una persona que ha sufrido un determinado estrés. Incluso con el examen de un TAC cerebral y a través de determinados focos (focos de Hamer) es capaz de diagnosticar qué enfermedades tiene el citado paciente.

Lecturas relacionadas:
Yates, William R. « Somatoform Disorders (http:/ / emedicine. medscape. com/ article/ 294908-overview)». Psychiatry: Psychosomatic. eMedicine.com
Hotopf, Matthew, Michael Wadsworth, and Simon Wessely. "Is 'somatisation' a defense against the acknowledgement of psychiatric disorder?" Journal of Psychosomatic Research 50 (2001): 119-124
Witthöft M, Hiller W. Psychological approaches to origins and treatments of somatoform disorders. Annu Rev Clin Psychol. 2010;6:257-283
Burton C. Beyond somatization: a review of the understanding and treatment of medically unexplained symptoms (MUPS). Br J Gen Pract 2003;53:231-41

Bass C, May S. Chronic multiple functional somatic symptoms. BMJ. 2002 Aug 10;325(7359):323-6
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Hatcher S, Arroll B. Assesment and management of medically unexplained symptoms. BMJ 2008;336:1124-8
Cameron L, Leventhal EA, Leventhal H. Seeking medical care in response to symptoms and life stress. Psychosom Med 1995; 57: 37-47
Fry RP, Crisp AH, Beard RW. Sociopsychological factors in chronic pelvic pain: a review. J Psychosom Res 1997; 42: 1-15

Hotopf M, Mayou R, Wadsworth M, Wessely S. Temporal relationships between physical symptoms and psychiatric disorder. Results from a national birth cohort. Br J Psychiatry 1998; 173: 255-261


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