08 abril, 2011

La Biología y el Psicoanálisis (Parte II)

La Causalidad Psicológica

Hay que tener en cuenta tres características relacionadas con el procedimiento inconsciente: su relación con el determinismo psíquico, los procesos mentales conscientes, y las primeras experiencias. Según Freud, los procesos mentales inconscientes proveen un mecanismo explicativo del determinismo psíquico. La idea fundamental del determinismo psíquico es que poco o nada en la vida psíquica se produce por casualidad. Cada acontecimiento psíquico, ya sea procedimental o declarativo, está determinado por un evento que le precede. Los lapsus lingue, los pensamientos aparentemente no relacionados, los chistes, los sueños, y todas las imágenes dentro de cada sueño están relacionadas con anteriores eventos psicológicos y tienen una relación coherente y significativa para el resto de la vida psíquica. El determinismo psíquico es de similar importancia en la psicopatología. Todos los síntomas neuróticos, sin importar lo extraño que puedan parecer al paciente, no son extraños a la mente inconsciente, y están relacionados con anteriores procesos mentales. Las conexiones entre síntomas y los procesos mentales causales o entre las imágenes de un sueño y sus anteriores eventos psíquicos relacionados están oscurecidos por la operación de procesos inconscientes dinámicos y ubicuos.
El desarrollo de muchas ideas en pensamiento psicoanalítico y su metodología de base, la libre asociación, deriva del concepto de determinismo psíquico. El objetivo de la libre asociación es que el paciente informe al psicoanalista de todos los pensamientos que le vienen a la mente y que se abstengan de ejercer sobre ellos algún grado de censura. La clave del determinismo psíquico es que cualquier suceso mental está causalmente relacionado con su evento mental anterior. Brenner escribió: "En la mente, como en la naturaleza física acerca de nosotros, nada sucede por casualidad o al azar. Cada evento psíquico es determinado por los que lo preceden."
En la última década del siglo XIX, en el momento en que Freud estaba trabajando en su teoría del determinismo psíquico, Ivan Pavlov desarrolló un enfoque empírico de un caso particular de determinismo psíquico a nivel de lo que hoy llamamos conocimiento  procedimental: el aprendizaje por asociación. Pavlov trató de delucidar una característica esencial del aprendizaje conocido desde la antigüedad. Pensadores occidentales desde  Aristóteles habían apreciado que el almacenamiento de memoria requiere la asociación temporal de pensamientos contiguos, un concepto posteriormente desarrollado de manera sistemática por John Locke y los filósofos empiristas británicos.
El logro brillante de Pavlov fue desarrollar un modelo animal de aprendizaje por asociación que podía ser estudiado con rigor en el laboratorio. Cambiando el tiempo de dos estímulos sensoriales y observando los cambios en el comportamiento reflejo simple, Pavlov estableció un procedimiento por el cual podrían hacerse inferencias razonables sobre cómo los cambios en la relación entre dos estímulos podría conducir a cambios en el comportamiento. Pavlov desarrolló así paradigmas de gran alcance para el aprendizaje asociativo que dio lugar a un permanente cambio en el estudio del comportamiento, moviéndolo desde un énfasis de introspección a un análisis objetivo de estímulos y respuestas. Este es exactamente el tipo de cambio que estamos buscando en la investigación psicoanalítica de determinismo psíquico. El determinismo psíquico del condicionamiento clásico es probabilístico.
León Kamin en1969 hizo lo que ahora es generalmente considerado el más importante descubrimiento empírico sobre el condicionamiento clásico desde Pavlov. Kamin encontró que los animales aprenden contingencias más que por contigüidad como han pensado muchos psicólogos desde Freud. No simplemente saben que el estímulo condicionado precede al estímulo incondicionado sino que el estímulo condicionado predice el estímulo incondicionado. Por lo tanto, el aprendizaje asociativo no depende de un número crítico de pares de estímulos, condicionado e incondicionado, sino
que depende del poder del estímulo condicionado para predecir un estímulo incondicionado biológicamente significativo.
Estas consideraciones sugieren por qué los animales y las personas adquieren el condicionamiento clásico tan fácilmente. El condicionamiento clásico, y tal vez todas las formas de aprendizaje asociativo, probablemente evolucionaron para permitir que los animales aprendan a distinguir los eventos que ocurren regularmente en conjunto de los que sólo se asocian por azar.
Hay dos formas de condicionamiento clásico, cuando el estímulo condicionado empieza 500 milisegundos antes que el estímulo no condicionado y ambos terminan juntos (condicionamiento procedimental), y cuando el estímulo condicionado y el no condicionado se dan en un intervalo de 500 milisegundos. Este convierte el condicionamiento implícito en memoria explicita. Richard Thompson y sus colegas encontraron que esta segunda forma depende del hipocampo y se elimina en animales de experimentación con lesiones del hipocampo. Clark y Squire ampliaron estos experimentos con seres humanos y encontraron que esta segunda forma de condicionamiento requiere la remomeración consciente. Los individuos normales suelen ser conscientes de la diferencia temporal entre el estímulo condicionado y el no condicionado.
Aquellos sujetos que no se dan cuenta de esta diferencia temporal no aprenden de dicha forma. Sería el caso de amnesia por defecto de la memoria declarativa como consecuencia de lesiones del lóbulo temporal medial.
Ello es consistente con la idea de que los dos sistemas de memoria, procedimental y declarativa, a menudo son reclutados de forma conjunta para una tarea común, y es en el lóbulo temporal medial donde se produce este cambio de un tipo de almacenamiento de memoria a la otra.


Causalidad psicológica y psicopatología.
Un punto de convergencia entre la biología y el psicoanálisis es la importancia de la memoria procidemental para el desarrollo de los principios morales, para los aspectos de la transferencia, y para los momentos de significado en la terapia psicoanalítica. Un segundo punto es la convergencia entre las carácteristicas asociativas del condicionamiento clásico y el determinismo psicológico. Hay un tercer punto de convergencia entre el miedo condicionado pavloviano, una forma de memoria procedimental mediada por la amígdala, señal de angustia, y el síndrome de estrés postraumático en los seres humanos dado a que los estímulos dolorosos se asocian a menudo con estímulos neutros, de forma simbólica o real. Freud postuló que el emparejamiento repetido de estímulos neutros y estímulos nocivos pueden potencialmente causar que el estímulo neutral pueda ser percibido como peligroso y provocar ansiedad. Por lo tanto,  tanto Pavlov como Freud apreciaron que es biológicamente adaptativo tener la capacidad para responder defensivamente  a las señales de peligro antes de que el peligro real esté presente. La ansiedad anticipatoria prepara al individuo para luchar o huir de  las señales del medio ambiente. Freud sugirió que las defensas mentales son el sustituto de la retirada en respuesta a un peligro. Sabemos que la amígdala es importante para la memoria emocional, así como en el condicionamiento clásico del miedo por el emparejamiento de un estímulo neutro con uno nocivo. La amígdala coordina el flujo de información entre las áreas del tálamo y la corteza cerebral que procesan las señales sensoriales y las áreas que procesan la expresión del miedo: el hipotálamo, que regula la respuesta autonómica al miedo, y las áreas de asociación límbica, las cortezas cingulada y prefrontal, que se cree que participan en la evaluación consciente de la emoción. LeDoux ha argumentado que en la ansiedad, el paciente experimenta la activación autonómica como algo amenazante, una excitación mediada por la amígdala. LeDoux atribuye la falta de sensibilización, a un cierre del hipocampo por el estrés. Hoy día tenemos excelentes métodos para el estudio por imágenes de estas estructuras, tanto en animales de experimentación como en los seres humanos a fin de abordar la cuestión de cómo estos vínculos se han establecido y, una vez establecido, la forma en que se mantienen.
Referencias:
Biology and the Future of Psychoanalysis: A New Intellectual Framework for Psychiatry Revisited. Eric R. Kandel. Am J Psychiatry 1999; 156:505–524
Kris AO: Free Association, Method and Practice. New Haven, Conn, Yale University Press, 1982
Brenner C: An Elementary Textbook of Psychoanalysis, 2nd ed. New York, International Universities Press, 1978
Pavlov I: Conditioned Reflexes: An Investigation of the Physiological Activity of the Cerebral Cortex. Translated by Anrep GV. London, Oxford University Press, 1927
Rescorla RA: Behavioral studies of Pavlovian conditioning. Annu Rev Neurosci 1988; 11:329–352
Kamin L: Predictability, surprise, attention, and conditioning, in Punishment and Aversive Behavior. Edited by Campbell
BA, Church RM. New York, Appleton-Century Crofts, 1969, pp 279–296
Clark RE, Squire LR: Classical conditioning and brain systems: the role of awareness. Science 1998; 280:77–81
Solomon PR, Vander Schaaf ER, Thompson RF, Weisz DJ: Hippocampal and trace conditioning of the rabbit’s classically conditioned nictitating membrane response. Behav Neurosci 1986; 100:729–744
Kim JJ, Clark RE, Thompson RF: Hippocampectomy impairs the membrane of recently but not remotely acquired trace eye blink conditioned responses. Behav Neurosci 1995; 109:195–203
LeDoux J: The Emotional Brain. New York, Simon & Schuster, 1996
Whalen PJ, Rauch SL, Etcoff NL, McInerney SC, Lee MB, Jenike MA: Masked presentations of emotional facial expressions modulate amygdala activity without explicit knowledge. J Neurosci 1996; 18:411–418

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